Parece que fue ayer cuando me hacía el propósito de darle vida a esto del marketinz de nuevo. Corría el comienzo de 2009.... Hay que ver cómo pasa el tiempo, carajo!
Bueno, pues hay que ponerse manos a la obra. Vamos a buscar más casos de programas de fidelización, incentivos y marketinz en general, que tener esto abierto para nada es una pérdida de ancho de banda.
Y qué mejor forma de re-comenzar que por el principio. Dice en el encabezado del blog que esto es "El marketing según Chema Martínez". Así que lo mejor que puedo hacer es contar qué es para mí el marketing. No porque a nadie le vaya a interesar, sino porque me gustaría dejar por escrito algo que discuto conmigo mismo muchas veces. Si consiguiera generar debate aquí sería la leche...
Vaya por delante que el marketing, si a algo se parece es a una ciencia. Es decir, una disciplina compleja, que utilizamos para conseguir un propósito determinado (vamos a decir que vender, todos sabemos que no es sólo eso). Y, dependiendo de lo que se venda, encontraremos diferentes tipos de marketing. Así, creo que podemos hablar de "marketing de servicios", "marketing de gran consumo", "marketing deportivo", "
city marketing"... Pero, en mi opinión, no es correcto hablar de "mobile marketing", de "email marketing" o de "street marketing", sino de herramientas de comunicación móvil, electrónica o callejera aplicadas al marketing. Aunque bien es cierto que soy el primero que las utiliza, imagino que ya por repetición. Pero es que el marketing es más que eso...
¿Y, qué es el marketing?Por resumir en una frase que quepa en una diapositiva de Power Point: "Marketing es hacer encajar "lo que tu público espera que hagas" con "lo que sabes hacer", de forma satisfactoria para el público y rentable para la empresa." A esto le podríamos añadir "y que perdure en el tiempo", dependiendo del tamaño de la fuente en la diapositiva.
Evidentemente, estas dos piezas no encajan a la perfección. Tampoco el marketing tiene el control absoluto de ambas. Pero sí tiene herramientas para pulirlas y acercarlas de forma que los públicos internos y externos hablen el mismo idioma: el del producto (o marca, o servicio, o ideología política).
Podemos, por ejemplo, tener un buen producto, pero lo comunicamos al público equivocado. Podemos hacer dos cosas: la primera y más sencilla sería buscar un nicho que sí necesite nuestro producto, pero también podemos trabajar sobre nuestro producto (o su proceso de venta) para que se adapte al público que buscamos. Todo depende de las necesidades de la empresa / marca y de lo fácil que sea cambiar alguna de las partes. Ninguna de las dos cosas se puede hacer, eso sí, sin un conocimiento pleno de todos el proceso.
Y una vez sabemos qué es lo que hay que conseguir, ahí ya entran las herramientas al servicio del marketing. Publicidad, RR.PP., social media, promociones, campañas de incentivos, CRM... no son más que el final del camino, y la combinación de ellas tiene que responder a un único objetivo: que todos (empresa y mercado) hablemos de lo mismo.
Bueno, no creo que se me recuerde por esta definición, pero una vez escrito parece que tenga sentido y todo... Posiblemente vuelva sobre ello y entonces me arrepienta o no le vea sentido. Pero hoy, con mi corta experiencia, me parece un buen punto de partida...
Dicho lo cual... ¡continuemos!